25/02/2009 -
Música
Discográficas e ISP contra la piratería
Con pleitos civiles y medidas gubernamentales, Universal Music Group, Warner Music Group Corp., EMI Group y Sony Music Entertainment han logrado presionar a los ISP para que adviertan a los clientes de que no roben música, en algunos casos con una amenaza de corte de servicio. Las redes pobladas contribuyen a aminorar la resistencia de los proveedores de acceso a Internet de Europa y los Estados Unidos a trabajar con las compañías discográficas.
En el marco de un acuerdo con sellos musicales, la compañía telefónica irlandesa Eircom dijo el mes pasado que desconectará a los clientes que ignoren las advertencias sobre descargas ilegales. Una ley que se elabora en Francia dispondría lo mismo, mientras que Gran Bretaña puede exigir que los ISP proporcionen información sobre quienes infrinjan la titularidad de derechos. Los cuatro principales sellos musicales de los Estados Unidos han establecido acuerdos preliminares para trabajar más estrechamente con los ISP.
Los titulares de derechos han realizado una campaña internacional para que se adopte una estrategia similar en todo el mundo, dijo Danny O´Brien, coordinador internacional de información de la Electronic Frontier Foundation de San Francisco, que impulsa la expansión de los derechos digitales de los consumidores. El objetivo es el mismo: asimilar a los proveedores de servicios de Internet como policías de la propiedad intelectual.
Los millones gastados en demandar a presuntos piratas le han valido a la industria musical una prensa negativa al tiempo que no consiguieron poner fin a la práctica. En la actualidad, el 95 por ciento de las bajadas de música son ilegales, según la Federación Internacional de la Industria Fonográfica, de Londres.
El costo de la piratería
La piratería costó en Gran Bretaña 180 millones de libras (US$265 millones) el año pasado, según Jupiter Research. Las compañías discográficas estadounidenses tuvieron pérdidas de US$5.300 millones en 2007, según el Instituto de Innovación de Política, de Lewisville, Texas.
Eso ha hecho que el sector decline. Warner Music, de Nueva York, la única compañía de música que cotiza en bolsa, ha caído 93 por ciento respecto del punto máximo de mayo de 2006. Universal Music, la mayor de las compañías discográficas, es propiedad de Vivendi SA de París, EMI es una compañía privada y Sony Music es propiedad de Sony Corp. de Japón.
El proveedor del servicio de red es el lugar más lógico al que podemos recurrir para proteger nuestra actividad, dijo en una entrevista Michael Nash, subdirector general ejecutivo de Warner Music.
Algunos artistas han abrazado la anarquía de la web. Radiohead lanzó el disco In Rainbows en Internet y permitió que sus admiradores pagaran lo que quisieran. En una disputa con Reprise Records, de Warner, Wilco lanzó Yankee Hotel Foxtrot de forma gratuita, y Trent Reznor, el cantante de Nine Inch Nails, que no tiene sello discográfico, ofreció a sus admiradores distintas opciones para la compra de su álbum instrumental de 36 temas, desde regalar algunas canciones hasta cobrar US$300 por una edición limitada.
En el marco de una prueba de tres meses, los proveedores de Internet de Gran Bretaña acordaron mandar cartas de advertencia a los usuarios a quienes se detecte intercambiando archivos de forma ilegal. El principal proveedor de Dinamarca, TDC, bloqueó el mes pasado el acceso a The Pirate Bay, una fuente de libros, películas y música gratuitos.
Avance
Los ISP no se han ofrecido para hacer el papel de vigilantes porque podrían perder clientes, dijo John Kennedy, presidente de la Federación Fonográfica. Uno de los mayores avances recientes es que a los ISP les preocupa el uso de su ancho de banda, agregó. Hay un tráfico enorme de archivos.
La Asociación de la Industria Discográfica de los Estados Unidos (RIAA por su sigla en inglés), grupo del sector que tiene sede en Washington, advirtió en mayo de 2008 a los ISP que era posible que promoviera la adopción de leyes sobre piratería. Eso imprimió más urgencia a años de conversaciones, dijo en una entrevista Mitch Bainwol, el presidente de la RIAA.
AT&T Inc., la compañía telefónica más grande de los Estados Unidos, y Comcast Corp., la mayor cadena de televisión por cable, se encuentran entre los que cooperan, informó el 28 de enero CNET.com, que citaba fuentes no identificadas familiarizadas con el asunto. AT&T, que tiene sede Dallas, y Comcast, de Filadelfia, se negaron a hacer declaraciones. Verizon Communications Inc. no participa, dijo su portavoz David Fish.